La pintura en polvo es un revestimiento orgánico de alto rendimiento en el sector metálico. Este recubrimiento de uso industrial se adhiere electrostáticamente a las piezas formando una película de color homogénea y duradera con poco impacto medioambiental, aportando propiedades clave como la resistencia a la corrosión, a la abrasión y a los agentes químicos.
Se posiciona como una de las alternativas más ecológicas y eficientes (con micrajes de 60 a 120 micras de espesor) al ofrecer costos reducidos, una aplicación rápida y la generación de pocos residuos. Además, es el único sistema de recubrimiento con componentes secos cien por ciento libres de disolventes.
Pinter está equipado para el servicio de pintura en polvo para todo tipo de piezas metálicas. Nuestra capacidad operativa se extiende a componentes de hasta 10.000 kg de peso y medidas de hasta 7,50 x 4 x 2,50 metros.
En función de las características de la pieza, Pinter dispone de procesos en cadena, ideales para series cortas y largas, y procesos en estático, aptos para piezas muy grandes y pesadas. Gracias a la capacidad y flexibilidad de nuestras instalaciones y equipo humano, nuestros clientes nos sitúan como el referente en pintura industrial en Cataluña.
Produce revestimientos con una excelente resistencia a corrosión, impacto, rayos UV y gradientes de temperatura.
Pueden formularse aplicaciones en diversos espesores, de acuerdo con el uso de la pieza.
Capacidad para lograr acabados de alto brillo, semi-brillo, mate, efectos metálicos, perlados o incoloros.
Al no requerir disolventes, este proceso minimiza las emisiones volátiles, logrando una reducción significativa de la contaminación.
Esta fase inicial es imprescindible para la calidad del acabado. Las piezas recorren un túnel a velocidad controlada, donde se aplican las distintas fases de pretratamiento realizando la conversión química, consistente en desengrase, lavado con agua desmineralizada, tratamiento nanocerámico y pasivado. Esto promueve una mejor adherencia de la pintura y comportamiento anticorrosivo del material.
Tras el pretratamiento, las piezas pasan por un horno de secado, preparando la pieza para la aplicación de la pintura.
Las piezas recorren la cabina de pintura automática. En ella, hasta doce pistolas electrostáticas aplican la pintura en polvo, cargada positivamente, que se adhiere uniformemente a la pieza. Para asegurar el recubrimiento total de geometrías complejas o áreas de difícil acceso, se complementa con puestos de aplicación manual para retocar posibles imperfecciones.
Se ofrece la opción de imprimación epoxi en polvo para productos que requieren unas elevadas exigencias de calidad, dando una mayor resistencia a la corrosión.
En esta última etapa, las piezas, ya recubiertas con pintura en polvo, pasan por un horno de polimerización. La ficha técnica de cada pintura marcará el tiempo de polimerizado y la temperatura del horno, pudiendo alcanzar hasta 250ºC. Esto resultará en el color, la textura y las propiedades protectoras finales.
Todas las piezas pintadas en Pinter serán inspeccionadas y validadas mediante un control de calidad final.
Ideal para piezas metálicas sometidas a altas temperaturas, desde 200ºC hasta 600ºC.
Crea una barrera protectora sobre la pieza. Su función principal es impedir la filtración del agua, previniendo de manera efectiva la humedad, la formación de moho y cualquier tipo de filtración.
Confiere una protección robusta a la superficie, facilitando la limpieza inmediata y sencilla de grafitis. Además, su alta resistencia contribuye a neutralizar los daños superficiales como arañazos y golpes.
Logra un acabado que dificulta la adherencia de pegatinas y cintas. Esto permite la fácil eliminación de cualquier tipo de adhesivo sin dejar residuos o dañar la capa de pintura inferior.
Los ingredientes de este acabado frenan el crecimiento de microbios, lo que la hace ideal para aplicaciones en que se deba proteger la superficie ante contaminación bacteriana, como en aplicaciones sanitarias o en entornos sensibles.
Sus características la hacen apta para el contacto directo con alimentos, cumpliendo rigurosamente con las más estrictas normas de seguridad e higiene. Es la solución ideal para entornos de procesamiento y almacenamiento alimentario.
Proporciona un acabado que retarda la acción del fuego al inhibir la combustión y la propagación de la llama. Esto aumenta la seguridad y el tiempo de resistencia estructural del material base.
Proporciona un acabado texturizado que genera alta fricción en la superficie. Esto resiste el deslizamiento y aumenta la seguridad y la tracción.
Contiene agentes químicos que resisten los ácidos de la orina. Crea una capa protectora que previene la corrosión y el deterioro, siendo especialmente útil en mobiliario urbano en constante contacto con orina de animales.
Contiene resina poliéster que protege la pieza contra frecuencias ultravioletas. Esta resistencia es muy útil en aplicaciones exteriores donde se desea prevenir la decoloración y el agrietamiento del acabado superficial.
Proporciona un acabado termoplástico con excepcional resistencia a la abrasión y a productos químicos. Esto lo hace ideal para piezas que requieren baja fricción, flexibilidad y una alta durabilidad.
Logra excelente protección anticorrosión y aislamiento eléctrico. Esto lo hace ideal para componentes críticos que requieren alta durabilidad y resistencia contra agentes químicos agresivos.